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A couple of years ago, taking advantage of holidays for our  Independence Day, and a desire with my kids to know more about our history, we took a day tour to the Sacred City of Caral, in the province of Barranca, 182 km on north of Lima, which would also take us to the Half World Lagoon. 

CARAL2Again, the unpleasant part for my boys was to leave their warm beds at 5 am (July and August are very humid and cold months in Lima), to dress, have breakfast, load their backpacks and go out to the meeting point.  At 6.45 am the bus was leaving for Caral and on the way, passengers were given a light brunch, refreshments with biscuits and muffins, courtesy of the agency. 

After more than 3 hours of travel, we arrived at the point of the North Pan American Highway where there was a detour of 23 km to take us to the citadel.  The bus stayed in the esplanade, and most of the passengers walked a little more than a kilometer towards the entrance of the city, others rented  wagons or horses. 

CARAL3The morning was still cold, but the sunlight was bursting through the thick clouds, when at last we reached Caral, which shows the remains of a culture more than 5,000 years old, which developed over 66 Hás of Supe’s Valley at the same time as did the civilizations of Egypt, China, Mesopotamia and India on the other side of the world. 

The recognition of its existence was not easy, in 1970 it was suspected that under the high hills there were pyramids but it was not certain.  In 1994 the archaeologist Ruth Shaddy carried out the first examinations of the earth, the first excavations were realized in 1996 cataloging the culture as pre-ceramics (they did not use the heat to transform the clay, but let it dry in the sun).  In 2000 Caral’s age was confirmed by Carbon 14.  In 2009, UNESCO declared it a Cultural Heritage of Humanity. 

Together with Caral, another 19 settlements have been identified over the same period, distributed over 40 km, in the low and middle coastal areas of the Supe valley.  Each settlement seemed to have a “Curaca” (chief) being the main Curaca of Caral.  These chiefs, who also had knowledge of astronomy or medicine, directed and organized the life of the inhabitants of the different cities and contemporary peoples as Aspero, Allpacoto, Miraya, Kotosh and La Galgada, among others. 

Caral was the economic capital of the region with a well organized commercial network; being an agricultural city who exchanged products with the fishermen of the CARAL4nearest coast (20 km), and other suppliers. 

Religion was fundamental in this culture; ceremonies and rites were held in the squares, temples and bonfires where they burned their offerings.  Religious and social activities included musical performances by specialized groups, as confirmed by the instruments found, such as whistles, flutes (wind instruments) and snails as percussion instruments. 

Among the remains of the citadel can be seen a seven pyramids called La Galería, La Huanca, the Amphitheater, La Mayor, La Menor and La Cantera whose heights vary between 4 to 28 meters in height; the monolith called “La Huanca” that is equidistant with three of the pyramids and is believed to be a solar clock; two temples and numerous residential buildings. 

The society of Caral knew very well its place in the universe. They were part of nature and of the cosmos and therefore lived in harmony with its geographical means and its resources. 

The causes of its disappearance are still unknown, although it is thought that it was a consequence of a great earthquake followed by floods and the presence of the El Niño Phenomenon, that produced droughts annulling its sources of water and drying the valley, was what took to emigrate to the entire population to other places. 

The guided tour of the citadel takes almost three hours and generally the climate is warm, so it is preferable to have water, sunglasses and a cap.  After so much walking we were hungry, unfortunately in the service area that day there was no food, so everyone back to the bus had to look for the way to eat something … Next stop, the Middle World Albúfera. 

 

CARAL5CARAL,  CIUDAD SAGRADA Y LA MAS ANTIGUA DE AMERICA 

Hace un par de años, aprovechando los feriados por fiestas patrias, y estando mis hijos de acuerdo con conocer más sobre nuestra historia, tomamos un tour de un día hacia la Sagrada Ciudad de Caral, en la provincia de Barranca, a 182 km al norte de Lima, el que también nos llevaría a la Albúfera de Nuevo Mundo. 

Nuevamente la parte ingrata para mis chicos fue salir de sus tibias camas a las 5 am (julio y agosto son meses muy húmedos y fríos en Lima), vestirse, tomar desayuno, cargar sus mochilas y salir al punto de reunión.  A las 6.45 am salía el bus con destino a Caral.  Ya en marcha, a los pasajeros se nos dio un ligero brunch, refrescos con galletas y muffins, cortesía de la agencia. 

Luego de más de 3 horas de viaje, llegamos al punto de la carretera Panamericana Norte donde hay un desvío de 23 Km que nos lleva a la ciudadela.  El bus se quedó en la explanada, y la mayoría de los pasajeros caminamos algo más de un kilómetro hacia la entrada de la ciudad, otros alquilaron las carretas o caballos.  

La mañana estaba aún fría, pero la luz del sol se abría paso por entre las espesas nubes, y al fin llegamos a Caral que muestra los restos de una cultura con más de 5,000 años de antigüedad, que se desarrolló sobre unas 66 Hás del Valle de Supe al mismo tiempo que las civilizaciones de Egipto, China, Mesopotamia y la India al otro lado del mundo. 

El reconocimiento de su existencia no fue rápido, en 1970 se sospechaba que bajo las altas lomas existían pirámides pero no se tenía la certeza, en el ’94 la arquéologa Ruth Shaddy efectuó las primeras prospecciones en la tierra, se realizaron las primeras excavaciones en el ‘96 catalogando la cultura como pre-cerámica (no usaban el calor para transformar la arcilla sino la dejaban secar al sol).  En el 2000 se tuvo la confirmación de la edad de Caral por el Carbono 14.  En el 2009 la UNESCO lo CARAL7declara Patrimonio Cultural de la Humanidad. 

Junto con Caral, otros19 asentamientos han sido identificados en el mismo período, distribuidos a lo largo de 40 km, en las zonas costeras de baja y media del valle de Supe.  Cada asentamiento parecía tener un “Curaca” (jefe) siendo el principal el Curaca de Caral; estos jefes, que tenían también conocimientos de astronomía o medicina, dirigían y organizaban la vida de los habitantes de las distintas ciudades y pueblos contemporáneos como Áspero, Allpacoto, Miraya, Kotosh y La Galgada, entre otros. 

Caral fue la capital económica de la región con una bien organizada red comercial; siendo una ciudad agrícola intercambiaba productos con los pescadores de la costa más cercana (a 20 Km), y otros proveedores. 

La religión fue fundamental en esta cultura; se celebraban ceremonias y ritos en las plazas, templos y viviendas alrededor de unos fogones donde quemaban sus ofrendas.  Las actividades religiosas y sociales incluían actuaciones musicales de grupos especializados, según se confirma con los instrumentos encontrados, como silbatos, flautas (instrumentos de viento) y caracoles como instrumentos de percusión. 

CARAL8Entre los restos de la ciudadela pueden verse una siete pirámides llamadas La Galería, La Huanca, la del Anfiteatro, la Mayor, La Menor y de La Cantera cuyas alturas varían entre 4 a 28 metros de altura; el monolito llamado “La Huanca” que está equidistante con tres de las pirámides y se cree que es un reloj solar; dos templos y numerosas edificaciones residenciales. 

La sociedad de Caral conocía muy bien su papel en el espacio sideral, eran parte de la naturaleza y del universo y por ende vivían en armonía con su medio geográfico y sus recursos. 

Las causas de su desaparición aún son desconocidas, aunque se piensa que fue a consecuencia de un gran de terremoto seguido de inundaciones y la presencia del Fenómeno Niño, que produjo sequías anulando sus fuentes de agua y secando el valle, fue lo que llevó a emigrar a la población entera hacia otros lugares. 

El recorrido guiado por la ciudadela toma casi tres horas y generalmente el clima es cálido, así que es preferible contar con agua, lentes de sol y una gorra.  Después de tanto caminar estábamos hambrientos, lamentablemente en la zona de servicios ese día no hubo comida, así que todos de regreso al bus tuvimos que buscar por el camino donde comer algo …  Siguiente parada, la Albúfera de Medio Mundo.