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About 3 years ago, my children and I had free days at the end of the year, without the need to go to school or work. We decided to take a day trip to Paracas and Huacachina, leaving the noise of the city and establishing contact with nature. 

PARACAS9We made reservations at a local tourism agency for December 30th, and all passengers needed to be at the meeting point at 6 a.m., because we were to have an early PARACAS1departure time of 6.15 a.m.  Of course, my beloved teenage children did not enjoy having to get up before 5 a.m. for breakfast at home. At least the departure point was not far from home. 

The tour included breakfast, which was distributed among the passengers as we exited Lima, and after eating my still angry children were falling asleep. I thought that was a blessing as the road to the reserve flowed by quietly. 

The National Reserve of Paracas is located about 3 hours south of Lima, in the province of Pisco, in the region of Ica, and was declared a national reserve on September 25, 1975.  Its mandate is the preservation of the sea and the desert of Peru;  giving protection to the diverse species of wild flora and fauna that live there and it is home to more than 3 million birds, mostly migratory species.  The marine ecosystem is typical of the Humboldt Cold Current, considered the most productive on earth. 

Upon arrival at the port, the van headed for the wharf where the boats awaited us to start the journey towards the Ballestas Islands, a group of 22 islands that are actually rock formations, inhabited by sea lions, Humboldt penguins (in danger of extinction) and a multitude of birds like guanay, pelicans, piqueros, oysters and a long etc. 

PARACAS2Before going  to the open sea we could see “El Candelabro”, a huge geoglyph with an extension of 170 meters and an average depth of 1.2 meters, which has an age of 2,500 years. Its origin and purpose remain a mystery, although it is related to the lines of Nazca. 

The speed of the boat and the wind made the sea splash us with plenty of water on the way, I was worried that this would add to my children’s anger but I was wrong.  They really enjoyed the trip and delighted in getting wet.  Not just my children, but everyone in the boat enjoyed the rough sea. Laughter almost matched the noise of the boat motor. 

The sight of the sea lions announced our arrival in Ballestas, they were lazily resting on the rocky slopes of the islets. Later, we contemplated the colonies of the various birds, the plant of the guano’s company, the “maternity” that is a beach extension, where every February, sea lions come to give birth and raise their puppies. The largest island, known as Chincha, is the largest producer of guano in Peru and is not accessible to the public. 

Another peculiarity of these islets are the “caves” formed between the rocks by the action of the wind and the sea, unfortunately, the largest dome-shaped roof, known as “La Catedral”, collapsed in the 2007 earthquake . 

After almost an hour of sailing in the Ballestas Islands under an intense sun that quickly dried our clothes, we started our return to the pier, with much less water thanPARACAS3 our departure..  Suddenly the horizon was populated by a cloud of birds that were diving  into the water, they were the piqueros diving  in for their meals. 

After disembarking, we had free time to enjoy lunch in one of the many restaurants that abound in the port, as well as visit the craft shops and the main square.  The agencies that do this tour do recommend carrying a change of clothes. 

At about 1 pm we returned to the van, it was time to go to Ica, where we were to tour a vineyard to understand the preparation of Pisco and then, to finish the visit in Huacachina, where we would know its legends and continue our fun … 

 

UNA RESERVA NATURAL, UN OASIS DE LEYENDA Y MUUUCHA DIVERSION 

Parte I :  Reserva de Paracas, lobos marinos, pingüinos y  3 millones de aves 

PARACAS4Hace unos 3 años mis hijos y yo coincidimos con días libres por fin de año, así que sin tener que ir a estudiar o trabajar, pensé que lo mejor era salir los cuatro en un tour de un día a Paracas y Huacachina, saliendo del barullo de la ciudad y tener contacto con la naturaleza. 

Hice reservas en una agencia de turismo local para el 30 de diciembre, debiendo estar todos los pasajeros en el punto de reunión a las 6 a.m., la hora de partida era la 6.15 am.  Claro que a mis queridos hijos adolescentes no les hizo gracia tener que levantarse antes de las 5 am para tomar un breve desayuno en casa, coger sus mochilas y salir al punto de reunión, que felizmente no era lejos de casa. 

El tour comprendía también un desayuno, que fue repartido entre los pasajeros a la salida de Lima, como a las 7 a.m. , y después de consumirlo mis aún enojados hijos fueron quedándose dormidos, y yo pensé que eso era una bendición.  El camino a la reserva discurrió tranquilamente. 

La Reserva Nacional de Paracas está ubicada a unas 3 horas al sur de Lima, en la provincia de Pisco, región de Ica, y fue declarada como tal el 25 de Setiembre de 1975; su propósito es la preservación del mar y del desierto del Perú, dando protección a las diversas especies de flora y fauna silvestre que allí viven y llega a albergar a más de 3 millones de aves la mayoría especies migratorias.  El ecosistema marino es propio de la Corriente fría de Humboldt, considerada la más productiva de la tierra. 

Al llegar al puerto, la van se dirigió hacia el muelle donde nos esperaban los deslizadores para iniciar el recorrido hacia las Islas Ballestas, un conjunto de 22 islas que PARACAS6en realidad son formaciones rocosas, habitadas por lobos marinos, pingüinos de Humboldt (en peligro de extinción) y multitud de aves como guanay, pelícanos, piqueros, ostreros y un largo etc. 

Antes de salir a alta mar pudimos contemplar “El Candelabro”, un enorme geoglifo con una extensión de 170 metros y una profundidad promedio de 1.2 metros, tiene una antigüedad de 2,500 años y su origen y propósito continúan siendo un misterio, aunque se le relaciona con las líneas de Nazca. 

La velocidad del deslizador y el viento hacían que el mar nos salpicara abundante agua en el recorrido, yo estaba preocupada porque mis hijos añadieran a su enojo el remojón pero me equivoqué, ellos realmente estaban disfrutando el viaje y gozando de estar mojados, no sólo ellos, todos en el bote disfrutaban de igual manera, las risas casi igualaban el ruido del deslizador.  

PARACAS7La vista de los lobos marinos anunciaba nuestra llegada a Ballestas, ellos se encontraban descansando perezosamente en las laderas rocosas de los islotes, más adelante podíamos contemplar las colonias de las diversas aves, las instalaciones de la empresa guanera, la “maternidad” que es una extensión de playa donde todos los años a partir de febrero, los lobos acuden a dar a luz y criar sus cachorros.  La isla más grande, conocida como Chincha, es la mayor productora de guano del Perú, y no es accesible al público. 

Otra de las particularidades de estos islotes son las “grutas” formadas entre las rocas por acción del viento y el mar, lamentablemente la más grande y con techo en forma de cúpula, conocida como “La Catedral”, se derrumbó en el terremoto del 2007. 

Luego de casi una hora de recorrido por las islas Ballestas bajo un intenso sol que secó rápidamente nuestras ropas, emprendimos el regreso al muelle, con mucha menos agua que a la ida.  De pronto el horizonte se pobló de una nube de aves que se dejaban caer al agua, eran los piqueros que se lanzan en picada por su presa. 

Después de desembarcar, tuvimos tiempo libre para disfrutar de un contundente almuerzo en uno de los muchos restaurantes que abundan en el puerto, además de visitar las tiendas de artesanías y la plaza principal.  Las agencias que hacen este tour recomiendan llevar un cambio de ropa, y los pasajeros que lo desearon optaron por cambiarse. 

A la 1 pm aproximadamente regresamos a la van, era hora de ir a Ica, donde recorreríamos un viñedo para conocer la elaboración del Pisco y luego, terminar la visita en la Huacachina, donde conoceríamos de su leyenda y continuaríamos la diversión …