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FARM LA QUERENCIA, LURIN – Lima, Peru…..For the sixth birthday of my niece, the daughter of my younger brother, her parents had the great idea of celebrating it in a completely original way. A way where the guests could relax and the children could relate to nature. 

They chose the farm (fundo) “La Querencia”, in the district of Lurín, to the south of Lima, 40 minutes from the center of Lima and near the  Km 40 mark of the old South, Pan-American Highway. 

Fundo “La Querencia” is a little piece of Eden that began more than 20 years ago as a family project, with the main activity being production of cow’s milk.  At first Cecilia Watson and her husband  divided their time between the farm and their home in Lima, where they raised their three children.  In the mid 90’s the family moved to Lurín. 

To take advantage of the vast expanse of land, covered with trees and flowers, and complement the family income, the idea of turning the farm into an interactive school was born, There,  children could relate to the animals while learning to take care of them. and their surroundings. 

In “La Querencia”, children of all ages can walk, run and play in large gardens.  A guided tour allows them to learn about the care, behavior, characteristics and curiosities of pets in a fun way. 

In addition to the more than 300 cows and their calves, for the production of milk and butter, in the guided tour you can see several species of chickens, not only from Peru but from other parts of the world. There are guinea pigs, rabbits, geese, ducks, peacocks, sheep, goats, llamas, horses and donkeys.  The animals are so used to people that they confidently approach the children and let themselves be petted. 

Learning about garden care is also part of the program, teaching them about seeds, how to plant and care for seedlings.  Children learn where foods come from. 

Children can enjoy a horse ride, although there are not enough for all concerned.  While they wait, the little ones can play in the sand pool. 

Something that I liked a lot was that, as part of the program, there were games in which children and their parents participated, very healthy, innocent and extremely funny games. 

The farm does not offer food but sandwiches and hot-dogs, which added to the sandwiches, sweets, sandwiches and coffee that my sister-in-law took, managed to feed  all the guests. 

As I was with my children, we decided to explore something else and very gently the farm workers let us into the dairy plant, where we saw some cows leaving the milking area.  We were in the stables and saw some pregnant mules, whic allowed us to caress them.  We were also in the nursery, a stable with calves between 3 to 6 months. 

Personally I had a very pleasant surprise when we could see Mrs. Watson’s daughter-in-law walking her step horse. I was able to closely admire the horse’s ride, which has given her international fame. 

Shortly after 4 pm, Mrs. Watson brought some baskets with bottled milk, which was distributed among the children.  That was the signal that indicated that the visit came to an end, at 5 in the afternoon the farm closes its doors. 

I can say that we all wanted to stay on the farm because of the good time we had; the parents fraternized more and the children were happy and eager to keep running and playing. The main purpose had been fulfilled, we had spent a great day of fellowship, fun and learning that is part of a beautiful memory. 

 

Lurín – Lima, Perú:  FUNDO LA QUERENCIA, descubriendo la naturaleza como niños 

Para el sexto cumpleaños de mi sobrina, hija de mi hermano menor, sus papás tuvieron la gran idea de celebrarlo de manera totalmente original, donde los invitados pudieran relajarse y los niños se relacionaran con la naturaleza. 

Escogieron el Fundo “La Querencia”, en el distrito de Lurín, al sur, a 40 minutos del centro de Lima y a la altura del Km 40 de la antigua Carretera Panamericana Sur. 

Fundo “La Querencia” es un pedacito de edén que empezó hace más de 20 años como un proyecto familiar, teniendo como principal actividad la producción de leche de vaca.  Al principio Cecilia Watson y su esposo se dividían entre la granja y su casa en Lima, donde criaban a sus tres hijos.  Ya a mediados de los 90’s la familia se mudó a Lurín. 

Como para aprovechar la inmensa extensión de terreno, cubierto de árboles y flores, y complementar los ingresos familiares, nació la idea de convertir la granja en una escuela interactiva, donde los niños pudieran relacionarse con los animalitos a la vez que aprendieran a cuidar de ellos y de su entorno. 

En el Fundo “La Querencia”, los niños de todas las edades pueden pasear, correr y jugar por amplios jardines.  Un recorrido guiado les permite aprender sobre el cuidado, comportamiento, características y curiosidades de los animales domésticos de una manera divertida. 

Además de las más de 300 vacas y sus crías, para la producción de leche y mantequilla, en el recorrido guiado se pueden ver varias especies de gallinas, no sólo del Perú sino de otras partes del mundo, cuyes, conejos, gansos, patos, pavos reales, ovejas, chivos, llamas, caballos y burros.  Los animalitos están tan acostumbrados a la gente que muy confiadamente se acercan a los niños y se dejan acariciar. 

Aprender sobre el cuidado del huerto también es parte del programa, enseñándoles semillas, cómo sembrar y cuidar de las plantitas.  Los niños conocen de dónde provienen algunos alimentos. 

Los niños pueden gozar de un paseo a caballo, aunque no hay suficientes para todos los interesados.  Mientras esperan, los pequeños pueden jugar en la poza de arena. 

Algo que me gustó mucho fue que, como parte del programa, hubieran juegos en los que participaban los niños y sus padres, muy sanos, inocentes y tremendamente divertidos. 

La granja no ofrece comida pero sí sandwiches y hot-dogs, lo que sumado con los bocaditos, dulces, sándwiches y café que llevó mi cuñada, alcanzó para alimentar a los invitados. 

Como estaba con mis hijos, decidimos explorar algo más y muy gentilmente los trabajadores de la granja nos dejaron entrar a la planta lechera, donde vimos algunas vacas saliendo de la zona de ordeño.  Estuvimos en las caballerizas y vimos algunas mulas preñadas, las cuales nos permitieron acariciarlas.  Asimismo, estuvimos en la guardería, un establo con terneros entre 3 a 6 meses. 

Personalmente tuve una muy grata sorpresa cuando pudimos ver a la nuera de la Sra. Watson paseándose sobre su caballo de paso, pudiendo admirar de cerca el andar del caballo, el que le ha dado fama internacional. 

Poco después de las 4 de la tarde, la Sra. Watson trajo unas canastillas con leche embotellada, que fue repartida entre los niños.  Esa era la señal que indicaba que la visita llegaba a su fin, a las 5 de la tarde la granja cierra sus puertas. 

Puedo decir que todos hubiéramos querido quedarnos en la granja por lo bien que lo pasamos; los padres confraternizaron más y los niños estaban felices y con ganas de seguir corriendo y jugando.  El propósito principal se había cumplido, habíamos pasado un gran día de confraternidad, diversión y aprendizaje que es parte de un hermoso recuerdo.